Al Yoga Iyengar se le ha tachado innumerables veces de yoga físico, seguro que lo has escuchado. Voy a hacer spoiler y te voy a decir que en este artículo te voy a demostrar de manera inequívoca por qué no sólo el Yoga Iyengar no es físico, sino que no existe diferencia entre yoga físico, yoga mental, yoga espiritual, u otras etiquetas que hayas escuchado.
Puede que el Yoga Iyengar no vibre contigo, o sí, pero si después de leer este artículo sigues pensando que el Yoga Iyengar es físico, te recomiendo que revises tus prejuicios.
El yoga es yoga.
Independientemente desde dónde lo abordes y siempre que contenga los 8 pasos que lo forman: el yoga es yoga. ¿Dónde termina nuestro cuerpo físico y dónde empieza nuestra mente? ¿Dónde termina nuestro cuerpo y dónde empieza nuestra alma? ¿Podemos delimitarlo?
Cuando te sientas en una silla, no puedes concluir que es un acto físico, ya que tu mente ha sido la primera que ha mandado la información, a través del impulso nervioso, desde tu cerebro hasta las partes de tu cuerpo implicadas en consumar el acto. Así que cuando realizamos un acto supuestamente físico, la mente inequívocamente es la primera que está implicada.
Habrás escuchado, incluso sentido, que las personas salen a correr o hacen ejercicio para liberar el estrés, para despejar la mente, para resetearse… y realmente funciona, por lo que no hay ejercicio, supuestamente, físico donde no esté implicada la mente. Pero ¿qué diferencia hay entonces entre hacer cualquier deporte y practicar yoga si podemos concluir que la mente está implicada en todas estas actividades?
¿Por qué el yoga no es una actividad física, aunque implique al cuerpo?
El yoga es un camino de autodescubrimiento. Con asana y pranayama relajamos el sistema nervioso y conquistamos el territorio de la mente, de manera que podemos profundizar tanto dentro de nosotros, que podemos vislumbrar, y sentir, lo que realmente somos: no el cuerpo, ni la mente, ni las emociones, sino un fractal del Ser Eterno, que es llamado de muchas maneras (Dios, La Luz, La Fuente…).
El yoga nos ayuda a limpiar esas interferencias que nos confunden y nos hacen identificarnos con aquello que no somos. Por eso entra en el territorio de la espiritualidad.
BKS Iyengar y su legado.
¿Sabes cuántos libros escribió BKS Iyengar? Yo tampoco 😊, pero más de 15 seguro. ¿Y sabes cuántos de esos libros son específicos de asana? Uno, sólo uno. Otro de pranayama, y el resto son de filosofía (por cierto, muy recomendables todos). ¿Cómo con estas cifras podríamos concluir que el yoga que él transmitía era un yoga físico?
Práctico no es físico
Para BKS Iyengar, igual que para otros profesores de yoga de renombre, el conocimiento se adquiere un 99% a través de la práctica y un 1% a través de la teoría. Esto significa que “la experiencia es la madre de la ciencia”, “la experiencia es un grado” y que “saber no es sentir, pero sentir sí es saber”.
En el yoga Iyengar somos muy prácticos, adquirimos el conocimiento al 99% a través de la práctica y la experiencia, y conquistamos el territorio de la mente y las emociones a través del cuerpo y la respiración, con asana y pranayama. Pero práctico no es físico, no lo confundas.
¿Por qué a través del cuerpo?
Sencillamente porque es mucho más fácil empezar por aquello más basto y más conocido, que por lo sutil e intangible… desde lo basto nos movemos hacia lo sutil, porque querer acceder a lo sutil directamente desde lo sutil es muuuy complicado en este mundo material 3D (tercera dimensión) ¿no crees? Por eso empezamos por aquello que podemos manejar, que podemos ver, sentir, tocar y desde ahí nos vamos moviendo hacia lo intangible. Primero asana, luego pranayama y luego lo demás va viniendo.
Aun abordándolo desde esta perspectiva es muy difícil, pues en general vivimos desconectados de nuestro cuerpo, de nuestra mente, de nuestras emociones. Vivimos compartimentados, y aquí el yoga también nos ayuda, ya que supongo que sabrás que: yoga significa “unión”. Pero que empecemos utilizando el cuerpo como herramienta para conocer y conquistar elementos más sutiles de nosotros mismos y de la realidad última, no quiere decir que sea físico, no lo confundas.
Técnico no es físico
Definitivamente sí podemos decir que el yoga Iyengar es técnico, ya que utilizamos muchas instrucciones.
En un principio, estas instrucciones nos ayudan a construir una postura sólida en nuestra práctica, y un sistema nervioso fuerte, para poder profundizar más adelante. Cuando vamos desarrollando estas capacidades, ya no nos quedamos en los tecnicismos, sino que experimentamos el resultado de poner en marcha esos mecanismos que nos ayudan a sostener el asana y poder observar los resultados y la respuesta a muchos otros niveles, tu mente pasa de la atención a la concentración, y de la concentración a un estado meditativo, por eso en el Yoga Iyengar decimos que hacemos: meditación en acción. Pero técnico no es físico, no lo confundas.
Te hablaré más sobre la técnica y sus aportaciones en otro artículo específico.
Intenso no es físico
Por otro lado, también podemos afirmar que el yoga Iyengar es intenso. Quizás por la pasión con la que BKS Iyengar practicaba, enseñaba y transmitía el yoga y por la profundidad de la materia. También creo que la técnica suma intensidad.
Por supuesto, no es fácil aguantar la intensidad, y aunque muchos puedan confundirlo, es más una cuestión a nivel mental, que física.
Pero intensidad y profundidad están directamente relacionadas así que, el yoga Iyengar es intenso porque realmente llega muy profundo, y no todos pueden soportar esa intensidad, lo entiendo.
No obstante, intensidad no quiere decir físico, no lo confundas.
Conclusiones
El Yoga Iyengar es práctico, técnico e intenso, y aborda la práctica desde lo más basto a lo más sutil, desde lo externo hacia lo interno, desde lo tangible a lo intangible, pero esto no quiere decir físico, no lo confundas.
Tengo mucho más que contarte sobre estos aspectos de la práctica del yoga Iyengar, en próximos artículos profundizaré más sobre ellos.


